¿Y el pueblo donde está?

Carlos Santos y Noel Sosa / Imagen: detalle del afiche de convocatoria al paro general / PIT-CNT
Este jueves 14 de julio se realizará el primer paro general de 24 horas contra el gobierno del Frente Amplio en Uruguay. La convocatoria propone una complicada relación entre 'trabajadores' y 'pueblo'.

'Olé, olé, olé, olé, olé, olé, olá, ¿si este no es el pueblo el pueblo dónde está?' Era la pregunta retórica de las movilizaciones populares durante la salida de la dictadura y heredada luego como legado de las luchas sociales posteriores. De esa consigna popular y de la consigna de este paro general del movimiento sindical uruguaya, surgen algunas reflexiones que queremos apuntar a continuación.

Dicho sea, en lo previo, que es de resaltar la importancia de la medida y la parada importante que se juega el movimiento sindical en esta convocatoria, ya que la lógica de ajuste y reducción del presupuesto público ha sido anunciada como estructuradora de la política económica en, durante y después del período de crisis. De otro modo, estas líneas no pretenden en lo más mínimo dejar la consigna actual de lado, sino pensarla y repensarla de acuerdo al contexto.

La pregunta central que esbozamos desde el título es simbólica, semiótica y a la vez -e inminentemente- política.

El PIT-CNT busca canalizar el descontento de amplios sectores de la sociedad en relación con las medidas de ajuste anunciadas (1) por el equipo económico, que implican un aumento de la carga tributaria sobre los sectores dependientes del salario, manteniendo la ortodoxia económica de no permitir que se planteen impuestos a los grandes capitales (en su gran mayoría, trasnacionales).

Lo insólito es el planteo de la consigna a este paro general: el texto reza “Si a los trabajadores nos va bien, al pueblo le van”. Algunos elementos a señalar:

-“pueblo” aparece disociado de “los trabajadores”. La consiga plantea “si a los trabajadores nos va bien al pueblo le va bien”, el uso de la primera persona (plural) para los trabajadores y de la tercera personal (singular) para el pueblo, da cuenta de esa ajenidad.
-la parte final de la consiga ha venido siendo utilizada por los sectores empresariales. “Si al campo le va bien, al país le va bien” por ejemplo la Asociación Rural del Uruguay, donde la fórmula estaba planteada en términos de “si al campo le va bien, al país le va bien”.
-otro señalamiento es la subordinación de la imagen de la mujer en el afiche de la convocatoria (aunque hay disponibles algunos otros recursos de imágenes, la mujer que ocupa un lugar centra en el afiche (es quien porta el estandarte y se encuentra en el centro) las condiciones de la imagen remiten a una sexagenaria que usa la falda a la altura de las rodillas y se peina con un estilo propio de los años sesenta. En alguno de los volantes de la convocatoria aparece una mujer en una máquina de coser. Parece haber una necesidad de incluir referencias a las mujeres trabajadores, en ese camino parece haber algunos 'tropiezos' simbólicos.

Las dificultades en el mensaje son de contenido y de forma. Es interesante el esfuerzo por establecer una política de comunicación que busca apoyar la necesidad de lucha desde la forma de convocar. Hay un trabajo estético desde la propia página web y un cuidado en el diseño de afiches y volantes. Pero la misma mujer que no se despeina con el viento, que no tiene movimiento ni grito, es similar al varón que aparece con un megáfono, o la multitud uniforme (masa) y sin expresión que acompaña al “Unidos hacemos historia”.

Aparecen reclamos sensatos en lo que hace a la vida cotidiana de aquellos que vivimos de nuestro trabajo: reclamo al Poder Ejecutivo sobre las pautas salariales, que no impiden la  perdida de salario real, control de la inflación a través de control de precios, y en el medio de varias cosas el pedido de gravámenes al capital y no al trabajo.

Entonces, es necesario volver a la pregunta inicial. Está claro, y no es menor, que sigue siendo válida la categoría pueblo, en sí misma. Ahora ¿los trabajadores sindicalizados están de acuerdo esta consigna? ¿Se siente 'fuera' del pueblo?

El historiador indio Ranaji Guha, en su trabajo Las voces de la historia planteó una suerte de fórmula para definir al pueblo, entendiéndolo cómo “la diferencia demográfica  entre la población  total india y  aquellos  que  se han descrito como  élite” (2), como sectores dominantes podríamos decir nosotros.

Desde las movilizaciones de la década del sesenta hasta hace pocos años, la crítica era inversa: el pueblo aparecía subsumido en la categoría de trabajadores, dejando por fuera otros colectivos que podrían formar parte de un proceso de disputa de la hegemonía desde una posición subalterna (productores familiares, estudiantes, colectivos reunidos a partir de otro tipo de aglutinantes). Esta convocatoria pone en suspensión esa mímesis, sugiere un quiebre en esa identificación y -lo que es preocupante en términos políticos- coloca a los 'trabajadores' más allá del 'pueblo'.

Si el planteo del Paro General siguiera esta línea de pensamiento tendríamos que analizar que elemento genera este quiebre, cuáles son las estructuras organizativas que se sostienen, y que implica además en términos de uso y preparación para potenciar una ruptura y re-incluir a los trabajadores en la idea de pueblo.

Notas:

(1) Se trata de un asjuste convencional de las estructuras económicas. Ver: http://zur.org.uy/content/todas-luces-un-recorte

(2) Ranajit Guha (2002) [1982] “Las voces de la historia y otros estudios subalternos”, Crítica, Barcelona (pág. 42).