7 de Febrero de 1756: la tragedia de una Revolución Truncada.

Nota: Martín Delgado / Foto: Eugenio Hansen
A más de 250 años del proceso revolucionario de las Misiones Orientales, traemos el recuerdo de Sepé Tiarajú, caudillo indígena olvidado por la historiografía oficial, recordando uno de los procesos revolucionarios plurinacionales que constituyeron las bases sociales de lo que después sería la Revolución Oriental.

El 7 de febrero de 1756 es asesinado por las tropas comandadas por el gobernador de Montevideo, José Joaquín de Viana, Sepé Tiarajú en San Gabriel del Batoví (actual Río Grande do Sul, cerca de la frontera con Uruguay). El asesinato del caudillo Guaraní simbolizó no sólo la desarticulación de una de las primeras revoluciones de independencia de Latinoamérica sino también la decadencia del sistema Jesuitico-Guaraní y el etnocidio y genocidio de los pueblos misioneros. A raíz del tratado de Madrid entre España y Portugal de 1750, en el cual Portugal cedía la Colonia del Sacramento a España y a cambio obtenía a los 7 Pueblos de las Misiones Orientales conocidos como El Tapé, con el beneplácito de la Iglesia Católica, los pueblos originarios que allí vivían se levantan en armas contra España y Portugal.

Los guaraníes liderados por Sepé Tiarajú desconocieron a los jesuitas y decidieron resistir, proclamando la Independencia de las Misiones tanto de España y Portugal como también de la Iglesia Católica. El grito de Sepé Tiarajú "Esta tierra tiene dueño, nosotros" es considerado uno de los primeros gritos de Independencia en Latinoamérica. Los guaraníes buscaron alianza con los charrúas y guenoas quienes tenían mayor experiencia combatiendo a españoles y portugueses. Es así que se conformó un gigantesco ejército confederado y plurinacional de pueblos originarios de la región en contra del Colonialismo. No fue liderado por ningún criollo, ni por ningún aristócrata afrancesado. Fueron los propios pueblos en la revancha de América. Pero la represión fue igualmente implacable. El Ejército Delimitador (porque iba a delimitar la frontera del Tratado de Madrid) estaba conformado por los de España y Portugal. Estos represores salieron desde la Fortaleza de Santa Teresa y recorrieron la frontera, reprimiendo todo intento de resistencia. Luego de 6 años de guerra y de masacres brutales, las potencias colonialistas lograron imponerse en la región. Hubo pueblos en donde el 80% de la población fue masacrada.

Pero los ideales de independencia no desaparecieron, sino que germinaron y permanecieron. Permanecieron en la obstinada resistencia de charrúas y guenoas. Y permanecieron en los ideales del caudillo Guaraní Andrés Guazurary, uno de los principales lugartenientes de José Artigas. Es así que en las Instrucciones del Año XIII se incorpora el planteamiento de la recuperación de las Misiones Orientales y de su libre determinación. También en el hecho de que el último cacique charrúa que resistió en armas la avanzada genocida del Estado Oriental, haya elegido el nombre “Sepé” para identificarse. “Sepé” símbolo de la lucha inclaudicable por la libre determinación de los pueblos originarios. Sin embargo, la historiografia oficial y eurocéntrica prefirió hablar de la influencia francesa en la Revolución Artiguista y recordar sólo a los caudillos criollos, olvidando que también hubo caudillos revolucionarios indígenas. Hollywood también inmortalizó a las Guerras Guaraníticas con su película de 1985, The Mission (La Misión), protagonizada por destacadas figuras como Jeremy Irons y Robert De Niro. La película se centra en los misioneros jesuitas y la lucha y liderazgo de los pueblos misioneros quedan en segundo plano. Esta sigue reproduciendo la visión del “salvador blanco” y negando agencia política a los propios pueblos. Pero todavía habemos hijos de esta tierra que recordamos a Sepé Tiarajú y al proceso revolucionario de las Guerras Guaraníticas.

Remembranzas actuales de Sepé Tiarajú

En el Sur de Brasil la figura de Sepé Tiarajú cobró envergaduras míticas. Una creencia popular afirma que cuando éste fue asesinado en la batalla de San Gabriel, Jesucristo en persona bajo de los cielos, curó sus heridas y lo elevó al firmamento. Es así que en Río Grande do Sul existe la creencia acerca de Sao Sepé, recordemos que los tapé-guaraní eran indígenas evangelizados.

Sin embargo, en San Gabriel das Missoes (misión de donde era originario Sepé Tiarajú), todos los 7 de febrero se realiza el encuentro más grande de pueblos indígenas de Río Grande do Sul. Allí participan los pueblos guaraní, charrúa y kaingang. También el 7 de febrero es una fecha de movilización muy importante de los pueblos originarios del Brasil, registrándose actividades en distintos puntos del país. Esta fecha es declarada como el “Día Nacional de Lucha de los Pueblos Indígenas”.