Argentina: nuevo robo a medios alternativos. Esta vez desvalijaron a Observatorio Petrolero Sur

La Tinta
El domingo fueron violentadas las puertas de acceso a la oficina de OPSur en Buenos Aires y robaron dos computadoras y dinero. Esto ocurre en un marco de hostigamiento extremo y criminalización de la oposición al gobierno. En el último año atacaron a las redacciones de Anfibia, Cosecha Roja y Resumen Latinoamericano, y unos meses antes, el local de Tiempo Argentino.

Delincuentes ingresaron el pasado domingo 3 de diciembre a la sede que el medio Observatorio Petrolero Sur (OPSur) tiene en la ciudad de Buenos Aires. Fueron violentadas tanto la puerta de entrada al edificio como la de acceso y se llevaron dos computadoras y dinero en efectivo. A pesar que el espacio de trabajo es compartido entre tres instituciones que forman el Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS), el robo se focalizó exclusivamente en OPSur.

“No podemos dejar de relacionar lo sucedido con la seguidilla de alertas que recibimos en las últimas semanas de reiterados intentos de violar la seguridad y acceder a nuestra cuenta de correo electrónico”, remarcaron.

Este hecho ocurre en un contexto de marginación de más de 60 ONGs de la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y la amenaza de prohibición del ingreso al país de miles de personas que podrían manifestarse en contra de este encuentro, además del seguimiento y mapeo de organizaciones y militantes por las agencias de seguridad.

“El país se encuentra inmerso en una escalada represiva en contra de diversas organizaciones, siendo las comunidades mapuches las más violentadas. Los recientes asesinatos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel son la consecuencia más grave de esta política del gobierno de Cambiemos. A la par de la criminalización, que va dejando varios presos/as políticos/as y decenas de causas armadas”, acusaron a través de un comunicado.

Y agregaron: “El robo de nuestras herramientas de trabajo nos afectan pero encontraremos las alternativas para superar la situación lo antes posible. En las computadoras robadas se encuentra material que es de público conocimiento y que en su mayoría puede ser encontrado en nuestros sitios web. Si la intención de quienes violaron nuestro espacio de trabajo era conseguir información secreta, no lo lograron, porque tal información no existe. Y si era amedrentarnos, les aseguramos que seguiremos trabajando por un cambio social con justicia energética y ambiental”.

¿Coincidencia o consecuencia?

“Lo que se busca es disciplinar y dar miedo, para que otros u otras pongan sus barbas en remojo y no molesten con sus trabajos, artículos, videos, audios, de contra información”, expresó Carlos Aznares después del robo sufrido en la redacción de Resumen Latinoamericano el pasado 31 de diciembre de 2016.
Más que robo, para el periodista de larguísima trayectoria fue un “allanamiento” ya que quienes realizaron toda esta operación de saqueo “no rompieron ni revolvieron nada, sino que fueron directamente a apropiarse de los equipos”. Les sustrajeron cámaras de video, micrófonos, grabador de sonido, cables de conexión de sonido, auriculares, dos cámara fotográficas y un un proyector.

“Además de todas las cámaras y equipos faltantes, también se apoderaron de todos nuestros discos externos de las computadoras, donde guardábamos información que utilizamos para nuestro periódico y el resultado de diez años de archivo de los documentales que hemos realizado y los programas de TV. A esto se suma, que los visitantes se llevaron varias tarjetas de memoria de las cámaras de video y fotografía, con material producido en los últimos meses”.

Apenas unas semanas antes, las redacciones de Cosecha Roja y Revista Anfibia sufrieron un ataque de similares condiciones. El 12 de diciembre de 2016 un grupo de delincuentes ingresó a la oficina que comparten los medios en Capital Federal y se llevaron una computadora con todo el archivo fotográfico, una notebook, un proyector, un grabador de voz de alta fidelidad, algo de dinero y destruyeron muebles y papeles.

En esa ocasión, al director periodístico Cristian Alarcón le llamó la atención que los ladrones no hayan visitado las firmas tecnológicas que se encuentran en el mismo edificio y que tienen equipos mucho más valiosos que los robados en la redacción. Por otro lado, Alarcón remarcó que al lado del inmueble funciona una dependencia administrativa de la Policía Federal y en frente se encuentra la sede de Jefatura de Gabinete, en pleno centro porteño, con custodia policial permanente.

Estos hechos se suman a los sufridos por el Diario Tiempo Argentino el 4 de julio de 2016, cuando una patota ingresó y destrozó las instalaciones de la flamante cooperativa. Más de diez hombres irrumpieron en la redacción del diario sacando a los golpes a sus trabajadores, rompieron equipos de trabajo y cortaron las redes de comunicación del medio para impedir que pudieran seguir informando.

Hay cientos de testigos, fotografías y videos que muestran que el empresario Juan Mariano Martínez Rojas lideró la patota, participó de los destrozos y luego salió del lugar escoltado por la Policía.