Condenas históricas para los represores de 2001

Mariela Velárdez / Foto marcha.org
Concluyo el juicio por la represión durante la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001 con una sentencia histórica.

Hace casi quince años el pueblo entero salió a las calles para exigirle a De La Rúa que dejara el poder. Una brutal represión en Buenos Aires dejo el saldo de 5 muertos, 227 heridos y más de 300 detenidos. Este lunes, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 6, integrado por los jueces José Valentín Martínez Sobrino, Rodrigo Giménez Uriburu y Adrián Martín, culminó el juicio con algunas sentencias históricas y algunos sobreseimientos.

El juicio investigaba los asesinatos de Alberto Marquez, Gaston Riva, Carlos Almirón y Diego Lamagna y las lesiones de Martin Gali y Paula Simonetti.

Las condenas

El tribunal dictó una sentencia histórica. Por primera vez en la historia, fueron enjuiciados y condenados por su desempeño funcionarios públicos en democracia. El tribunal condenó a 4 años y 9 meses de prisión por homicidio culposo para el ex secretario de Seguridad Enrique Mathov. Los ex jefes de la Policía Federal Rubén Santos, Raúl Andreozzi y Norberto Gaudiero, fueron condenados a 4 años, 3 años y seis meses y 3 años, respectivamente.

El subcomisario Carlos José López condenado a 6 años de prisión y 10 años de inhabilitación. El sargento primero Roberto Emilio Juárez condenado a 4 años y 6 meses de prisión.

Los agentes Gonzalo Firpo Castro Víctor Belloni a 3 años de prisión en suspenso. El subcomisario Omar Bellante recibió también la pena de 3 años en suspenso, al ser hallado culpable del delito de encubrimiento de una de las muertes.

Sin embargo, los efectivos policiales Eugenio Figueroa, Mario Seia, Norberto Sabbino, Sebastián Saporiti y Horacio Berardi fueron absueltos. Entre las absoluciones también fue beneficiado el comisario inspector Orlando Oliverio, mientras los efectivos Jorge Daniel Toma y Carlos Alberto Loforte fueron sobreseidos.

Estas absoluciones dejan sin justicia a Alberto Marquez y a Martín Galli, ya que López, Figueroa, Juárez, y Oliveiro, los policías acusados de balear en proximidades del Obelisco, fueron sus verdaderos verdugos.

Llega la justicia

El abogado del CELS Rodrigo Borda, hablo ante los medios que se encontraban en el lugar, y expresó que más allá de que las escuetas penas no hacen justicia a los muertos, la sentencia deja sentado un precedente positivo.

Durante la rebelión popular, el pueblo fue brutalmente reprimido por las fuerzas represivas del estado. En el proceso que concluyo hoy, fueron investigados los asesinatos de Alberto Márquez, Gastón Riva, Carlos Almirón y Diego Lamagna. Además se investigó la tentativa de homicidio de Martin Galli y Paula Simonetti. También se imputaron lesiones, en distinto grado, cometidas en perjuicio de 117 víctimas de aquel fatídico 19 y 20 de diciembre de 2001.

Maria Arena, compañera de Gastón Riva, dialogó con Marcha y afirmó que “Es un fallo histórico. Nunca se había condenado a funcionarios públicos por su accionar durante la democracia, es una mezcla de sensaciones: por un lado saber que se condenó a estos funcionarios por sus responsabilidades, la idea de que vayan presos es concreta, palpable. Pero por el otro, las absoluciones que dejan libres a los asesinos de Alberto (Marquez), que son los mismos que hirieron a Martin (Galli) generan mucha rabia y extrañeza porque estaban más que probadas las responsabilidades de estos policías en los hechos”.

El juicio duró 27 meses, en los cuales los familiares y amigos de las víctimas pudieron dar su testimonio ante las preguntas de la defensa. Pero también escucharon las palabras de los acusados, la mayoría cargadas de soberbia, ya sea por el silencio o sus dichos. Uno de los acusados en decir sus últimas palabras fue el policía Mario Seia, quien negó los cargos que se le imputan y ayer fue absuelto: “Yo no maté a Márquez, yo no herí al señor Galli, no tuve ningún acuerdo previo, tácito o posterior ni vi hecho alguno que debería denunciar”. Cargado de cinismo, concluyó: “Siempre dije mi verdad relativa”, y declaro que se lo condena “por portación de uniforme” de la misma manera que a la policía se la cuestiona por establecer la identidad de las personas “por portación de cara”.

Todos los acusados transitaron el proceso en libertad, beneficio que no es otorgado en causas donde los acusados/as son integrantes de organizaciones populares, o mujeres, o simplemente quienes no forman parte de alguna institución del Estado o que ejerza algún poder. Es importante destacar que el principal responsable condenado es el ex secretario de Seguridad del gobierno de la Alianza, Enrique Mathov, pero cabe aclarar que no fueron juzgados sus superiores, como el ex presidente Fernando de la Rúa quien fue sobreseído de culpa y cargo ni tampoco el entonces ministro del Interior, de quien dependía la Secretaría a cargo de Mathov, el radical Ramón Mestre, fallecido en el 2003.

Maria Arena, quien además es la madre de los tres hijos de Gastón Riva, dejó claro el camino a recorrer: “Esto no termina acá. De La Rúa no va a quedar impune. Ya presentamos la apelación ante la Comisión Internacional por los Derechos Humanos y estamos a la espera de que analicen el pedido de revisión del Juicio. La lucha no termina, continúa. De la Rúa va a tener que pagar por su responsabilidad y ahí sí que podremos empezar a hablar de Justicia”, concluyó.