EEUU: preparándose para ser ingobernables

Sarah Lazare* / Foto: ungovernable2017.com
Movimientos sociales de Estados Unidos convocan a un día nacional de resistencia este 20 de enero. Denuncian el racismo y la xenofobia y buscan que “Trump no pueda gobernar nuestra opresión”. Además de llamar a la desobediencia y oponerse al avance del supremacismo blanco, de derecha y patriarcal, su plataforma incluye el cuidado del ambiente y la organización comunitaria para la producción de alimentos y energía. Sobre estos temas, compartimos una conversación con Kali Akuno.

“No podemos ni debemos legitimar la transferencia de autoridad a un populista de derecha con orientaciones neofacistas” dice Kali Akuno por teléfono. “No debemos legitimar esta norma bajo ninguna forma o moda. Necesitamos construir un programa para ser ingobernables”.

Akuno es codirector de Cooperation Jackson -un espacio que reúne a la federación local de cooperativas de trabajo, un banco cooperativo de ayuda financiera y un centro de formación en cooperativismo, en Mississippi- e integrante del Malcolm X Grassroots Movement (movimiento de base Malcom X), de alcance nacional. Y es una de las tantas personas que, a lo largo de los Estados Unidos, trabajan en la construcción de una plataforma lo suficientemente sólida para confrontar a la Norteamérica de Trump.

No es el único. El Movimiento Cosecha, liderado por indocumentados e inmigrantes, planea lanzarse a la ofensiva organizando un boicot migrante y una huelga general, en demanda de “protección permanente, dignidad y respeto por los inmigrantes”. Otros grupos, incluyendo al Desis Rising Up and Moving (movimiento que reúne a inmigrantes de Afghanistan, Bangladesh, Bhutan, Guyana, India, Nepal, Pakistan, Sri Lanka y Trinidad), están ya manifestándose contra el potencial registro musulmán que podría promover Trump, demandando con éxito que la administración Obama elimine un marco regulatorio de registro que permanece desde la era Bush.  Mientras tanto, The New Sanctuary Movement (organización que defiende los derechos de los inmigrantes en Philadelphia) se prepara para movilizar a un gran número de personas contra una potencial escalada de ataques contra los inmigrantes.

Para Akuno, que se reconoce parte de organizaciones que luchan por la autodeterminación de los afrodescendientes y la transformación eco socialista de la sociedad, este es un momento importante para que los movimientos dialoguen y elaboren estrategias para desplegar un programa de incumplimiento y no cooperación, tanto en el nivel federal como estatal. “No vamos a legitimar este régimen y vamos desarrollar un nivel más profundo de crítica del sistema entero”, enfatiza. “Si Trump y Clinton son lo mejor que el sistema puede ofrecer, entonces hay algo mal en el sistema. Siempre ha sido así. Tenemos que comenzar a imaginar qué futuro queremos y necesitamos”.

Un llamado a que los empleados públicos resistan

“Un componente central de la resistencia es que los funcionarios civiles, particularmente los federales pero también en el nivel estatal, no cumplan las leyes y políticas arbitrarias que van a ser creadas”, propone Akuno. “No reconocer las leyes que sabemos que vienen y que discriminan a las personas negras, latinas, inmigrantes y queer. No es necesario que nadie las cumpla. No les demos legitimidad solo porque es la ley. Necesitamos estar preparados para desobedecer y participar en la desobediencia civil. Tenemos que prepararnos para eso ahora”.

Akuno sostiene que ya hay señales alentadoras de que esa resistencia se acumula entre los funcionarios civiles. Preocupados porque la información climática crítica desaparecerá bajo una administración que niega el cambio climático, como es la de Trump, científicos y meteorólogos están trabajando para copiar y almacenar de forma segura los datos públicos, usando servidores independientes. A principios de mes, la Universidad de Toronto realizó el evento “Guerrilla Archiving”, que invitaba a voluntarios a unirse a un día completo de actividades de hackeo en preparación para la presidencia de Trump. Asimismo, el sitio web "Climate Mirror" surgió como un esfuerzo para crear "un espejo de datos públicos sobre el clima antes de que la administración Trump asuma, para asegurarse de que estos paquetes de datos permanecen libre y ampliamente accesibles".

Al mismo tiempo, informes de los medios sostienen que algunos funcionarios del Departamento de Energía se niegan a cumplir con un pedido de Trump de que se entreguen los nombres de todos los contratistas que han trabajado en las políticas climáticas clave de la presidencia de Barack Obama. Esta petición originó la preocupación de que se diera una caza de brujas y una purga orquestada por la administración entrante. No obstante, The Independent informó a principios de mes que "el Departamento de Energía de EEUU se negó a responder las preguntas que hizo el equipo de transición de Donald Trump". Por otra parte, los procuradores generales de trece estados amenazaron con litigar a Trump si desecha el Plan de Energía Limpia, como ha prometido hacer.

Esta resistencia, por supuesto, contrasta con la narrativa de una "transición pacífica", a veces abrazada por el gobierno de Obama y gran parte del Partido Demócrata. Pero entre los trabajadores de niveles inferiores las oportunidades de resistencia son múltiples. Según Akuno, "es impresionante ver que hay un cierto nivel de resistencia en el que los miembros de la sociedad civil ya están participando. No creo que esto deba tomarse a la ligera. Se puede hacer una amplia alianza, una articulación clara de un llamado a la resistencia".

Para Akuno, esa resistencia es solo una de las claves de una estrategia más amplia que, según él, implica "no ir a trabajar ni participar en sus actividades económicas, con la esperanza y el objetivo de que podamos construir prolongados actos de desobediencia civil que conduzcan a una huelga general." Si bien estos planes no están completamente desarrollados, señaló que organizaciones de todo el país están discutiendo activamente esta posibilidad.

Construir y luchar, luchar y construir

Akuno dice que las estrategias para la desobediencia a gran escala deben ser apoyadas por planes locales que “simultáneamente nos preparen para la supervivencia y nos orienten hacia la transformación social”. Agrega que “Cooperation Jackson está en medio de un eje que llamamos  construir y luchar”, explicando que la iniciativa se basa en el supuesto de que “la infraestructura de la izquierda a nivel nacional e internacional es profundamente débil. Necesitamos ser un ladrillo con nuestra propia visión. Este tiene que ser el enfoque principal, y queremos construir algo que se apoye en una orientación anticapitalista, como la producción comunitaria o la fabricación de propiedad cooperativa.”

Para inspirarse, Cooperation Jackson recupera a los organizadores de la libertad negra, como Fannie Lou Hamer, que en 1969 ayudó a fundar la Freedom Farm Cooperative, en Mississippi, una granja que apuntaba a mejorar la seguridad e independencia alimentaria de los miembros de la comunidad negra que enfrentaron el desposeimiento sistemático. La Federation of Southern Cooperatives, por su parte, tuvo un rol central en la protección de las comunidades que estaban en las líneas de frente de los movimientos por la libertad y los derechos civiles.

Según Akuno, ahora es momento de fortalecer una infraestructura para la autonomía y la resistencia. “Es ahí donde entran las cooperativas, los fideicomisos, la banca temporal, el intercambio mutuo, la producción comunitaria y otras nuevas relaciones sociales”, dice. "Queremos construir sociedad de manera prefigurativa. Queremos garantizar un nivel de seguridad alimentaria y energética. Necesitamos soluciones de abajo hacia arriba para sostenernos y transformar el mundo.”

Para esto, Cooperation Jackson está construyendo tres cooperativas ecológicas y dirigiendo una eco aldea protegida por un fideicomiso comunitario. Estas alternativas de abajo hacia arriba se combinan con el impulso de políticas dirigidas a una "transición justa", alejadas de las políticas que agravan el cambio climático y el racismo ambiental. En materiales enviados a AlterNet, la organización explicó que su enfoque está "basado en poner fin a nuestra dependencia sistémica de la industria de hidrocarburos y a la necesidad, que impulsa el capitalismo, de un crecimiento sin fin en un planeta con recursos limitados, creando una nueva economía democrática, centrada en métodos sostenibles de producción y distribución, más localizados y controlados y de propiedad cooperativa.”

"Necesitamos construir estructuras participativas democráticas desde abajo”, enfatiza Akuno. "Debemos construir asambleas, no como sustituto del estado, sino para tratar áreas en las que el estado neoliberal falla en proveer servicios sociales básicos."

Aprendiendo de la historia

"Este momento nos llama a ver realmente nuestra historia colectiva de manera crítica", dice Akuno. "En realidad esta no es una sociedad democrática, nunca lo ha sido. Se basa en mitos democráticos, no en la práctica concreta de la democracia. Podemos mirar las luchas de las comunidades indígenas, negras, chicanas, puertorriqueñas y extraer nuevas lecciones. Podemos lograr una unidad de clase verdaderamente multirracial que nos beneficie durante este tiempo de lucha."

Akuno afirma que hay muchas lecciones que aprender de las luchas alrededor del mundo. "Desde los años cincuenta hasta los ochenta los movimientos lucharon contra las dictaduras neofascistas de derecha de Argentina y Chile", dice. "Llevó décadas cambiar la corriente, la gente se organizaba en forma subterránea después de que la mayor parte de la izquierda se liquidó. La forma en que la gente se organizó y deslegitimó al régimen, creo que hay mucho que aprender de eso."

Desde el movimiento anti apartheid de Sudáfrica hasta la guerra civil española y la Alemania de los años treinta, Akuno señala que es necesario "usar la historia como guía". Pero también subraya que hay que reconocer lo que es único en este momento, que según él surge de un legado exclusivamente estadounidense de "supremacía blanca en su forma segregacionista de apartheid".

"Nuestra orientación no es solo sobrevivir a Trump sino llamar la atención sobre el hecho de que el sistema ya se dirigía hacia formas más severas de represión, vigilancia y austeridad". "También estamos mirando la dinámica global, para ver por qué el populismo derechista y el fascismo se están extendiendo a nivel internacional". Lo que está claro, dice Akuno, es que el populismo de derecha de la administración Trump no será derrotado por el discurso cívico y la democracia liberal y enfatiza que “si somos serios y firmes podemos crear un mensaje claro e integral sobre ser ingobernables.”


* Entrevista realizada para AlterNet. Traducida para Zur por Victoria Furtado.

Ver aquí la convocatoria y plataforma del día de acción nacional Ingobernable 2017.