Empapadas de amor y de rabia

Nota y foto: Romina Verrua
#NiUnaMenos, el próximo sábado 3 de junio nos volvemos a encontrar en la convocatoria de la Coordinadora de Feminismos del Uruguay. Te podés sumar con tu puño violeta a marchar.

Vibra el celular y en uno o varios de los grupos avisan. Hay una chica que no aparece. Hay una mujer a la que su familia busca porque no saben dónde está. Desde ahí todas comenzamos a buscarla, a tender redes boca a boca, a replicar por whatsapp, a compartir, a retwitear. Una parte de nuestro ser hace mucha fuerza para que aparezca, esté bien, y todo haya sido solo un susto. Otra parte, recuerda que cada hora que pasa es un minuto menos de probabilidad, y los peores pensamientos se entran a abarrotar en nuestras cabezas. Otras veces, la noticia llega como una estampida. Patadas y puños que pegan de adentro hacia afuera, cuando el informativo, el diario o una amiga nos dicen: otra muerta más.
 
En silencio, todas, comenzamos a preguntarnos por los varones de su alrededor. Novio, ex novio, padre, padrastro, vecino. En Uruguay ya contamos 18 asesinadas por ser mujeres en lo que va del 2017. Al conocer cada caso confirmamos las dudas: los femicidas son sus parejas, ex parejas, cuñados, nietos, bisnietos.

¿Qué hacemos con esa rabia acumulada? ¿Qué hacemos con el miedo a que hoy, mañana, en una semana, podamos ser nosotras? Sabemos que ni la pollera corta, ni la comida fría, ni el trabajo hasta tarde, son causas de estas muertes. Sabemos que no somos las mujeres quienes provocamos que nos maten. Aunque insistan, de maneras más sutiles o más explícitas, aunque nos sugieran que intentemos desandar las libertades que tanto nos costó conseguir; sabemos que no somos las responsables. Son esos señores, los que empuñan cuchillos, armas, puños, sogas y no dudan. Ellos, que no son monstruos sino sanos hijos de nuestra sociedad son los responsables. Sanos hijos del patriarcado que sintetizan el odio de muchos sobre nuestros cuerpos. Buscan aleccionarnos, aislarnos, paralizarnos de miedo.

Nosotras, sentimos que con cada muerte cada una muere un poquito. Que algo nos corroe por dentro, como una lija que va lastimando. Pero aprendimos, escuchando a las muchas mujeres que vienen luchando desde hace siglos, que paralizarnos no nos sirve para cuidarnos. Que encerradas y en soledad no podemos salvarnos. Que rompiendo el silencio y escuchándonos transformamos ese miedo en energía poderosa. Que solas no, pero juntas sí. Que nuestra lucha es inmensa, pero enlazadas llegamos a todos los rincones: compartiendo un mate, debates políticos, una carta de amor, o un puño en alto. Porque amamos la vida y vivas nos queremos.

¡Todas juntas, LUCHAMOS, en todas partes!

Con los puños violetas volvemos a gritar #NiUnaMenos.
Sábado 3 de junio, nos encontramos en las calles. 17:30 hs Plaza Libertad

Convoca: Coordinadora de Feminismos del Uruguay