En colectivo siempre es mejor

Siboney Moreira / Foto: Agustina Grenno
Del 28 de abril al 14 de mayo la Asociación de Estudiantes de Educación Social (AEES) se declaró en conflicto debido a las varias carencias que la carrera arrastra desde sus inicios. Un conflicto que se tradujo en siete días de ocupación del Consejo de Formación en Educación (CFE); una medida de lucha que, fundada en el trabajo colectivo y con el apoyo de docentes, estudiantes y otras organizaciones sociales, encontró sus frutos tras varios días de diálogo y negociación con las autoridades.

A través de una entrevista realizada por Zur a Nicolás Peralta, integrante de AEES, acercamos una mirada sobre el conflicto llevado adelante en los últimos días, que contó con una medida de lucha histórica que desde hace un tiempo no es utilizada por el movimiento estudiantil.

El encuadre

La carrera de Educación Social, creada en los años 90', funcionó durante un largo período bajo la órbita del Consejo de Formación y Estudios del Niño y Adolescente del Uruguay, hasta que hace cuatro años, bajo la forma de licenciatura, pasó a estar bajo la injerencia del CFE/ANEP funcionado en el Instituto de Profesores Artigas (IPA). Este pasaje de una órbita institucional a otra se considera una instancia dentro del proceso de transición y creación de la Universidad de la Educación (UNED), espacio en el que se pretende funcione efectivamente la carrera. Un viraje institucional que significó para los estudiantes, docentes y egresados un gran avance, puesto que permitió proyectar la carrera con perspectivas universitarias.

Sin embargo, la realidad actual dista bastante de las aspiraciones que se planteaban. Si bien se identifican avances respecto a la etapa institucional anterior, según lo manifestado en diferentes declaraciones por estudiantes de AEES y docentes, la forma en que la carrera se instrumenta desde su pasaje al CFE presenta varias limitantes y carencias. La suma de esos factores, que son reclamados por los estudiantes desde hace tiempo atrás, alcanzaron los días pasados su punto máximo. Declararse en conflicto y ocupar el CFE fue una medida que pretendió forzar espacios de diálogo y negociación, desde donde poder encontrar soluciones y alternativas para la situación actual. Una lucha colectiva y organizada que no se reduce a cuestiones de funcionamiento, sino que la apuesta y reivindicación es también, y principalmente, por autonomía y cogobierno para la educación. 

Despacito y entre todos

Z:¿Cómo se inicia el conflicto y a qué se debe?
NP: Como AEES, el 28 de abril de 2014 nos declaramos en conflicto a raíz de que este año mandamos una carta al CFE con reclamos sobre una serie de cosas que venimos arrastrando desde que estamos funcionando bajo su órbita. La carrera no se instaló correctamente; presenta muchas falencias que nunca fueron atendidas. Hoy en día estamos estudiando con una incertidumbre tremenda, de cosas que nos faltan, cosas que no sabemos, generaciones que no se van a poder recibir en tiempo y forma básicamente por inoperancia de las autoridades. Hay tiempo para hacer estos cambios, hay propuestas, hay presupuesto, pero falta muchas veces la voluntad de trabajar estas cosas con los diferentes órdenes. En ese escenario no sabíamos ya que cartas jugar para poder generar esos cambios, fue así que se inició el período de conflicto donde en principio se empezó trabajando para dentro, para las clases, para el IPA, y finalmente decidimos salir para afuera y adoptar la medida de ocupación como última instancia. Nos fue algo que nosotros nos planteamos de primera, hace cuatro años que nos venimos moviendo junto con los docentes y los egresados. Esta fue una medida de presión, y dio sus frutos.

Z: ¿Qué reclamos se plantean?
NP: Son muchos lamentablemente; una coordinación general de carrera que mire de manera global  y encuentre un rumbo. Una  comisión de carrera cogobernada que estudie y proponga a nivel académico y político el rumbo que debería tomar la carrera y articule con el coordinador. Por otra parte, en el IPA no tenemos más lugar y reivindicamos tener un edificio propio. Reclamamos también que los llamados docentes se realicen en tiempo y forma. Que hayan ofertas de materias optativas y una mesa que apruebe la elección de los estudiantes, cosa que no está funcionando por lo que tenemos dos generaciones que no tienen las garantías de poder egresar en tiempo y forma. En el interior, por otra parte, pasan cosas un poco más graves aún; están dando clases docentes que, de acuerdo a las características de los llamados, no están capacitados para dar esas materias. En Maldonado y Paysandú los compañeros que se están organizando y poniendo al hombro las propuestas de la carrera sufren persecuciones y hostigamientos por parte de las direcciones. Los directores les están diciendo que no quieren que salgan a la prensa estas cosas, y se amenaza a los estudiantes con sacar la carrera. A ese nivel de poder se están manejando las direcciones del interior.

Z: Durante este conflicto reclamaron también por cogobierno ¿cómo creen que eso se podría instrumentar desde el marco institucional en el que están hoy?
NP: Es difícil, y se reclama a viva voz desde hace muchísimos años que lo que necesita la educación es autonomía y cogobierno. Nosotros ahora la sufrimos en carne propia; nos encontramos con determinadas paredes y trabas que nos los da el no tener autonomía y no tener cogobierno. Nosotros creemos que el cogobierno no es algo que se pide y se baja del cielo, sino que es algo que se tiene que ejercer, que se tiene que buscar y construir. Y creemos que desde todas las órbitas del CFE, nosotros los estudiantes organizados y los docentes tenemos que empezar a practicarlo. Hoy por ejemplo, luego de la presión que hicimos, logramos que se instalara una mesa de trabajo que tiene carácter resolutivo, con injerencia del poder político, pero con un ensayo de cogobierno que para nosotros es una acumulación que vamos a poder expresar cuando se apruebe la UNED.

Z: ¿Qué balance hacen del conflicto?
NP: Varias personas pensaban que este conflicto nos iba a debilitar, y fue al revés, nos fortaleció tremendamente como centro de estudiantes. A raíz de esa fortaleza es que, estratégicamente, pudimos ir paso a paso peleando para conseguir la instalación de esta mesa de trabajo que es como un pequeño hito dentro de la lucha hacia un ámbito universitario. En ese sentido lo que pasamos en limpio es que fue a partir de la forma de trabajo que nos dimos; de informar al estudiantado y hacerlo parte de este conflicto, que se logró algo que para nosotros es muy importante, la posibilidad de instalar la carrera y debatir su rumbo.

Z: En el marco de este conflicto ¿qué estrategia de trabajo se plantearon desde la AEES hacia los estudiantes de Educación Social?
NP: Siempre vivimos la militancia desde acá, en primer lugar, cuidando la carrera y al estudiantado, procurando mejorar la calidad de la educación con propuestas, siempre desde la organización y lo colectivo para después abrir cancha y pelear otras cosas. Lo que descubrimos en este proceso es que las cosas se hacen y se consiguen desde el trabajo conjunto, desde la participación, cuidándonos entre nosotros como estudiantes, cuidando la formación que tenemos y la educación en general. Cuando todas esas cosas se logran organizadamente y en conjunto es más fácil salir para afuera para hacer otras cosas.

Zur: ¿Cuántos estudiantes de la carrera participaron durante la ocupación?

NP: En Montevideo somos entre trescientos y cuatrocientos estudiantes entre las cuatro generaciones, y en el interior unos quinientos o seiscientos más. Durante esta etapa de conflicto circularon por lo menos entre cien y ciento veinte personas por el CFE y el lunes participaron de la asamblea casi ciento ochenta estudiantes. Todos hacían propuestas y discutieron en un clima de unidad. Realmente nos logramos encontrar con un mismo objetivo, dejando de lado cualquier tipo de orgullo y de individualidad. Creo que esa fuerza que logramos construir es lo que nos permite seguir para adelante.

Z: ¿Cuáles son las proyecciones de la AEES para el corto, mediano y largo plazo?
NP: En el corto plazo estamos abocados a poder solucionar, de manera inmediata, cosas que no están resueltas. Tenemos una mesa de trabajo con funcionamiento semanal desde donde trabajar esas cosas; por ejemplo que no podemos seguir sin docentes, sin materias optativas, sin un coordinador de carrera, sin una comisión de carrera. Esas son cosas urgentes.

A más largo plazo, solucionar el tema de los llamados docentes donde se necesita estudiar bien la ordenanza y reglamentaciones del Consejo. También está todo el tema de la institucionalidad y el instituto propio, a trabajar a mediano plazo, donde tener hacia fin de año un proyecto conciso y serio de cuál va a ser el futuro de la carrera a nivel locativo e institucional. Y a largo plazo, codo a codo con el movimiento estudiantil, seguir peleando por el 6% del PBI para la educación, autonomía y cogobierno y que se instale realmente la UNED para poder tener carácter universitario.
 

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