Esto es contra Uruguay

Juan Core / Foto: www.futbol.com.uy
Esto es contra Uruguay, no contra Luís Suárez. Él mordió a alguien, se equivocó, punto. Pero esta sanción es contra este grupo de jugadores que demostró que está unido como nunca y preparado para ganarle a cualquiera.

Allá por el 2009, cuando una vez más íbamos a un repechaje, las críticas llovían y el proceso de Oscar Washington Tabárez se decía que no era tal. Así y todo, estos muchachos fueron al mundial y se trajeron el cuarto puesto contra todos los pronósticos.

Un año después, confirmaron lo que habíamos visto en Sudáfrica. Un grupo que tenía claro el qué y el cómo, fue a la Argentina, y se trajo la Copa América que los locales habían hecho a su medida.

Así llegamos a otra eliminatoria, esa que nos podía depositar en Brasil con la esperanza de repetir nuestra única hazaña en una cancha de fútbol y en la historia de nuestra patria. Durante el transcurso de la misma sufrimos un bajón futbolístico calificado como “lógico” por nuestro entrenador. Se decía que ya estábamos eliminados, que habíamos fracasado, como si el fracaso en el deporte existiera. Pero por suerte, mientras escuchábamos ladrar a los amigos del éxito, tuvo más fuerza aquella frase que nos dice que el camino es la recompensa. Y recorriendo este camino fue que llegamos a otro quinto puesto y a un nuevo repechaje que en Medio Oriente nos esperaba. Jugamos contra una desconocida Jordania que terminó siendo un rival muy débil, ya que después de disputar solamente el partido de ida, nos sentíamos cabeza de serie de uno de los grupos de Brasil 2014.

Tiempo después y luego de saber que éramos parte del grupo D, el de la muerte según los que saben, la veíamos muy difícil. Pero nunca imposible. Debíamos enfrentar a dos europeos campeones del mundo, Italia e Inglaterra.

El mundial comenzó y más complicada estaba la celeste después de perder y ser dominados por completo por la selección más débil de la llave, Costa Rica. Una vez más se escucharon esas voces en contra de este proceso que decían que se acabo el tiempo de este grupo de amigos transformado en selección nacional. Pero venían esas, las que más nos gustan, las casi imposibles. Había que jugar contra los dos europeos y ganar, eso que no podíamos hacer desde 1970. En estos encuentros volvió Suárez, al que todos esperábamos. De la mano de Luis jugamos y ganamos los dos partidos. Si un guionista escribía una película, lo habría hecho así, dijo el Maestro Tabárez al conseguir la clasificación a la segunda ronda.

Después de esto y ya en octavos de final, nos espera Colombia, pero la alegría no es completa. El “Luí”, como dicen algunos por estos lados, se mandó una más de las de él. En medio de un forcejeo, mordió el hombro de un zaguero italiano e inmediatamente, gracias a la manija de los grandes medios del mundo, todos esperábamos la sanción al 9 uruguayo.

Hace unas horas conocimos la decisión de FIFA (aunque nos digan que es de un tribunal externo), que deja a Suárez afuera de lo que queda del mundial, sancionándolo con 9 partidos de suspensión y 4 meses de inactividad. Una decisión exagerada y que probablemente no se hubiese dado con otro jugador como protagonista.

Pero lo que sí creemos, es que por más que Luís Suárez sea un blanco fácil, esto es contra Uruguay. Esta sanción es contra este grupo de jugadores que demostró que está para cosas grandes y que le puede ganar a cualquiera, incluso a esos que no vencía hace más de 40 años. Es contra esta selección que si puede ganarle a Colombia el sábado, saca a pasear a un fantasma celeste por todo Brasil. Es contra la selección que representa una piedra en el zapato de la FIFA a lo largo de este mundial.

Está clarísimo. Siendo sólo 3 millones, ni para vender camisetas les servimos a los dueños del fútbol y del mundo.

Estas nueve fechas de suspensión son un castigo para todo este grupo, que demostró que así como se llevó la Copa América de Argentina hace 3 años, se puede llevar lo que se proponga de este Brasil 2014.

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