Inscripciones abiertas

Diego Castro / Foto: CEPES
Durante quince días los estudiantes de educación social de Maldonado estuvieron en conflicto contra la decisión de las autoridades de cerrar la carrera. Luego de ocupar el CERP del Este durante una semana y la sede del Consejo de Formación en Educación en Montevideo por varias horas lograron revertir la medida asegurando que se abrirán inscripciones para el próximo año.

Paula, estudiante de educación social, en comunicación con Zur explicó los motivos que llevaron a las ocupaciones, así como su satisfacción por haber logrado el objetivo que se plantearon, permitiendo que en el próximo año nuevos estudiantes puedan cursar en Maldonado.

A finales de octubre se enteran de manera informal que no se abrirían inscripciones para el primer año en 2017. El 31 del mismo mes, por intermedio de una carta le expresan a las autoridades su disconformidad y solicitan una reunión en Maldonado de carácter urgente al Consejo de Formación en Educación y la respuesta fue reunirse en Montevideo el 10 de noviembre. Frente a la insensibilidad de las autoridades deciden ocupar la sede donde realizan sus cursos en Maldonado. La medida comienza el día lunes y el martes las autoridades del Consejo asisten a Maldonado, allí explicaron la propuesta de rotación de la carrera, afirmando que la misma surge de los “articuladores” de carrera y que el Consejo la respalda en un “99%”.

Los fundamentos del traslado del primer año de Maldonado a Colonia estaban vinculados a la escasa calificación de los docentes y la inexistencia de egresos luego de cinco años. Cabe mencionar que la carrera es de cuatro años y la mayoría de los estudiantes trabaja. Según Paula las autoridades no valoran que los estudiantes “tiene una vida aparte del estudio, y no por ello dejan de tener derecho a estudiar”.

Durante el conflicto los estudiantes rebatieron los argumentos de los “articuladores” de carrera y las autoridades del Consejo, en este proceso les llamó la atención los discursos y referencias utilizadas por las autoridades en un debate que pretendía ser educativo. De acuerdo a lo comentado por Paula, tanto Garibaldi, Lopater, como el resto de las autoridades del Consejo discutieron la situación de la carreara “desde una perspectiva mercantil”: “Yo invierto acá, espero tantos resultados en tanto tiempo (…) hablan de racionalización, de recursos humanos, que nosotros al recibirnos vamos a ser recursos formados y que los recursos formados en Maldonado van a responder a la demanda del mercado”. La distancia entre la concepción de las autoridades y las necesidades de los estudiantes son grandes. En éste como en otros temas la tónica se repite, se ha realizado un esfuerzo por ampliar las propuestas educativas pero estas son insuficientes.

Luego de varios días de conflicto el lunes pasado la Comisión Nacional de Carrera de Educación Social tomó postura en contra de la rotación. Por otra parte el Consejo de Formación en Educación resolvió abrir inscripciones 2017 para el primer año fijando una evaluación para el 30 de junio. Este hecho genera dudas en los estudiantes en torno a qué es lo que se evaluaría y si esto puede suponer la interrupción de los cursos. En contrapartida a la rotación proponen la regionalización de la carrera, actualmente se puede cursar en Montevideo, Maldonado, Canelones y Paysandú. Los y las estudiantes, según comenta Paula están muy preocupados por una descentralización real de las posibilidades educativas, dicha inquietud no es solo de los estudiantes de su carrera sino que es más amplia, en la comunicación nos comenta la existencia de algunas movidas de los estudiantes de 6to año del liceo departamental para que la sede universitaria del este (CURE) abra las carreras tradicionales y no exclusivamente propuestas vinculadas a las actividades económicas y productivas de la zona, poniendo como ejemplo el turismo y el manejo medioambiental.

La evaluación del conflicto se está realizando en el momento de que esta nota se escribe, pese a ello Paula adelantó su postura personal positiva. Valora que siendo un gremio nuevo haber podido detener la rotación es un punto más que importante. Afirma: “que sin la organización y fuerza de los estudiantes se hubiese concretado el comienzo del cierre de la carrera en Maldonado”. También señaló positivamente la solidaridad recibida desde gremios y vecinos, destacó a los de la educación y dos más que nos llamaron la atención. Por un lado la comisión de vecinos del Barrio Benedetti, que es un asentamiento que se acercó para pedirles permiso para firmar una carta abierta en apoyo, por otro los presos de la unidad 13 del penal de las Rosas donde los y las estudiantes realizan sus prácticas. 

Al finalizar la comunicación Paula elije subrayar que rechazan la lógica mercantilista promovida que impide que el derecho a la educación sea posible para todos los y las jóvenes, más allá de su lugar de residencia. También llama la atención a la conexión entre las propuestas como la rotación, así como otras impulsadas en el IPA, con los recortes presupuestales introducidos en la rendición de cuentas.

Las y los estudiantes que ocuparon durante estas dos semanas no lucharon por algo que los afectara directamente a ellos, quienes ya se encontraban estudiando podían seguir haciéndolo, los beneficiados directamente por su lucha quizás no lo sepan aún. Este puñado de jóvenes, se embarcó en una pelea desigual, su verdad se hizo lugar en medio de fundamentos adornados por fatales tecnicismos y lógicas propias del managment, ancladas en las relación costo - beneficio. Quizás sin saberlo, no solo dejaron abierta una carrera, sino que combatieron el sentido común instalado, la subjetividad hegemónica que se reproduce como hongos, también en las autoridades gubernamentales, que enseña que si tus beneficios personales no valen la pena, no deben gastarse las energías existentes. Pese a ello, una vez más, un grupo de jóvenes les enseña que no todo es costo y beneficio, que vale la pena luchar por lo que es justo, más allá del costo y de si el beneficio es directo. Las autoridades tienen el verano para reflexionar y volver a dar el exámen, aunque quizás sea pedirle peras al olmo.

Seguramente el tono de la asamblea que se realiza en este momento evaluando el conflicto marque más aspectos positivos que negativos, ojalá que estas pequeñas e importantes victorias, sean estímulo suficiente para no resignarse, no acostumbrarse, y más allá del lugar donde nos encontremos nos estimulen a tomar el destino en nuestras propias manos, a no dejar que otros decidan sobre lo que nos incumbe y afecta.