No estamos inmunes

María Noel Sosa y Agustina Grenno / Foto: Agustina Grenno
La insistencia de las denuncias y la presión mediática ha hecho que se evidencie la imposibilidad de continuar hablando de fabulaciones sobre prácticas de tortura dentro del Sirpa. Lentamente, varias organizaciones se han ido posicionando. Algunas declaraciones públicas dan buenas señales de que las organizaciones sociales no quieren ser un saco roto más en el que caigan las denuncias.

El pasado 30 de abril organizaciones sociales y otras tantas personas pertenecientes al ámbito de los medios de comunicación, la cultura y la academia, convocaron a una conferencia de prensa en la Asociación de la Prensa del Uruguay, en la cual se respaldó el accionar de la Institución Nacional de Derechos Humanos con respecto a las denuncias de malos tratos y torturas en distintos centros del Sirpa.

Además del respaldo mencionado, en el comunicado se insta a la reflexión y a la construcción de sensibilidad en torno a estos hechos críticos que involucran al conjunto de la sociedad, “Nuestro compromiso por una mirada histórica contra la impunidad y sus consecuencias con el presente, nos lleva a reafirmar y profundizar en un modelo de sociedad inclusiva y que fortalezca las instituciones democráticas”. Así mismo ratificaron  el trabajo que están realizando, desde hace mucho tiempo, en contra de la Baja de Edad Penal Adolescente.

Algunas de las 30 organizaciones sociales que inicialmente firmaron  el comunicado son:  Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, Mujer y sociedad (MYSU), Fundación Mario Benedetti, Servicio Paz y Justicia Uruguay (SERPAJ), Instituto de Estudios Legales y Sociales Uruguay (IELSUR), Grupo de familiares de adolescentes privados de libertad, Organización Mundial Contra La Tortura (OMCT), Comité de los Derechos del Niño Uruguay- CDNU, Defensa de los Niños Internacional Uruguay (DNI), El Abrojo, Gurises Unidos, entre otras.

En el caso de la FEUU y la Facultad de  Ciencias Sociales hicieron llegar su apoyo posteriormente a través de comunicados y hubo quienes decididamente no estuvieron.

Sin eco


El comunicado hace también alusión a las malas condiciones de trabajo de buena parte de los/as  funcionarios/as que desempeñan tareas en el Sirpa. También se advertía que más allá de estas condiciones laborales es “intolerable la utilización de la violencia en sus múltiples formas y sentidos” y se convocó expresamente tanto a los trabajadores involucrados como al movimiento sindical todo, a promover buenas prácticas en el desarrollo de la tarea y “a actuar de forma firme y rápida sobre cualquier uso desmedido de la fuerza, dando una señal clara de que la tortura no se tolera y se persigue”.

A pesar de que la gestión del Sirpa se encuentra en la mira de las organizaciones vinculadas a los derechos humanos y al trabajo con niños/as y adolescentes, el secretariado ejecutivo del PIT CNT decidió a través de un comunicado respaldar la gestión de su presidente, Ruben Villlaverde. Cabe destacar que Villaverde fue director del Instituto Cuesta Duarte, perteneciente al PIT CNT, por más de una década.

El respaldo tuvo el apoyo de la mayoría de los integrantes de la dirección sindical. En el comunicado repudian cualquier acto de violación de derechos humanos de los menores privados de libertad, afirman que serán los primeros en exigir las actuaciones correspondientes si se comprueban las denuncias, pero se manifiestan en contra del pedido de renuncia de Villaverde reivindicando  “el apoyo a la gestión de las autoridades del Sirpa, con las cuales hemos trabajado estrechamente en los diseños y planes de inserción laboral de los menores infractores”.
 
Las internas

En declaraciones a la prensa, Ismael Fuentes del secretariado ejecutivo del PIT CNT señaló las imprecisiones y desajustes del informe del Inddhh. Por su parte Edgardo Oyenard, de la secretaría de Derechos Humanos y Políticas Sociales defendió el rol de la Inddhh y sostuvo que su informe fue “medido, concienzudo, realizado por un equipo multidisciplinario” y recordó que el propio Villaverde admitió que hubo violaciones a los derechos humanos, desde el momento en que se presentaron las denuncias. “Que ha pasado, ha pasado, vamos a dejarnos de joder”, reclamó. No obstante, opinó que hay que reconocer “lo que se ha hecho bien” en la actual gestión del Sirpa.

En lo que respecta al Suinau, la primer declaración pública sobre el informe realizada días después de conocido éste, se centró en las malas condiciones de trabajo y en señalar que dicho informe no había tomado declaraciones a los propios funcionarios. Posteriormente a la conferencia de prensa, y sumándose al respaldo de varias organizaciones sociales, la agrupación 1886 perteneciente al Suinau hizo pública su postura sobre el tema a través de un comunicado. En primer lugar señalan el hecho de que no fueron consultados por el sindicato al momento de manifestar públicamente su postura sobre estos hechos. En segundo lugar expresan que no aceptan ninguna forma de tortura y reivindican la denuncia como mecanismo legítimo de trabajadores y adolescentes, “No obstante cualquier persona que esté como denunciada merece las garantías correspondientes del proceso, como también quien denuncia. Cualquier trabajador que sea denunciado deberá contar con la asesoría jurídica correspondiente por parte del Sindicato”. Con respecto al informe presentado por el Inddhh, instan a que continúen las investigaciones, haciendo hincapié en el rol que debe tomar el sindicato, “Somos conscientes que han habido avances, pero entendemos pertinente de nuestra tarea como sindicato cuestionar las condiciones de trabajo que hacen insostenible la tarea de los compañeros y compañeras en el día a día, así como las condiciones de encierro en las que se encuentran los adolescentes privados de libertad”.

Tarde y no exenta de tensiones internas llegó también la ya mencionada declaración de respaldo a las denuncias desde la FEUU. Frente al pedido de respaldo desde Serpaj la mesa de la federación convocó además a la dirección del Suinau, ambos al mismo consejo federal. Siendo de público conocimiento los primeros descargos vertidos por el sindicato con respecto al informe del Inddhh, el Secretario de Cultura de la Federación de estudiantes fue consultado por Brecha al respecto de esta instancia, “Se invitó al Suinau porque la FEUU ha tenido un compromiso y un trabajo histórico con la central de trabajadores, y entendimos que los compañeros del Suinau tenían que participar del federal. Tener las dos visiones de un tema complejo, escuchar la visión de los trabajadores antes de resolver. Optamos por una verdadera concientización antes que un posicionamiento rápido”.

Habiendo recibido ambas versiones, la FEUU finalmente declara su repudio a las “prácticas violentas llevadas adelante por parte de algunos/as funcionarios/as de estas instituciones hacia los y las jóvenes recluidos en el centro SER de la Colonia Berro”, así como “toda forma de relacionamiento que violente los Derechos Humanos”. En el mismo comunicado se exhorta al cumplimiento de los procesos de investigación de las denuncias y se expresa el compromiso para “continuar avanzando en la mejora de las condiciones de reclusión con el fin de asegurar un tratamiento digno a los y las jóvenes allí recluidos”.

Además de señalar su acuerdo con las  “pésimas condiciones de trabajo” y de solidarizarse con quienes desempeñan su tarea comprometidamente, enfatizan  la falta de formación acorde a la especificidad del trabajo socioeducativo con jóvenes. Aspecto que en la gestión reciente no solo no ha mejorado, sino que es cada vez un requisito menos relevante en las contrataciones. En esa línea, los estudiantes universitarios organizados enfatizan su “respaldo al abordaje de procesos educativos y laborales” con los jóvenes y saludan las mejoras del Sirpa en ese sentido.

Tomando postura sobre la situación, expresan su apoyo al pedido de renuncia de Villaverde, señalando la responsabilidad política de su dirección y el rechazo a sus intentos de desmentir las acusaciones.

Buenas señales


Ante las graves situaciones de violencia que han sido sometidos los adolescentes que se encuentran internados en el Sirpa, es importante visualizar el apoyo que manifestaron algunas de las organizaciones sociales más importantes del país, que llevan a cabo luchas fundamentales en diversos campos para la sociedad en su conjunto. Es una tarea primordial cuestionar conceptual y estructuralmente las políticas que se llevan a cabo desde el estado para disminuir la criminalidad adolescente. Así como menciona el comunicado emitido en respaldo al Inddhh, es importante que trabajadores del sistema y el movimiento sindical promuevan “buenas prácticas de ejercicio de sus funciones y a actuar de forma firme y rápida sobre cualquier uso desmedido de la fuerza, dando una señal clara de que la tortura no se tolera y se persigue”.

Algunas organizaciones han dado pasos hacia la desnaturalización y la indignación comienza salir. Afortunadamente la soledad inicial ha quedado atrás. El silencio generalizado comienza a quebrarse desde el grito colectivo de la indignación.

Varias organizaciones han elegido estar de este lado, codo a codo en la lucha por los derechos humanos que nos toca dar en este nuevo contexto histórico. No estamos inmunes. En la confusión aún hay fuerzas para movilizarse y organizarse.

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