Solidaridad mapuche

Zur / Foto: latinta.com.ar
En el día de ayer (lunes 11 de diciembre) el Consejo de la Nación Charrúa convocó una movilización en la plaza del Entrevero para solidarizarse con el pueblo mapuche brutalmente reprimido y perseguido por el gobierno argentino de Macri. De este modo pidieron justicia por el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel y la muerte de Santiago Maldonado a manos de fuerzas represivas que mantienen un cerco hostil contra este pueblo en torno a un conjunto de territorios recuperados en el sur del país. A continuación compartimos declaración leída en la movilización..
Solidaridad con la Nación Mapuche, con los pueblos en resistencia y por el reconocimiento de la Nación Charrúa
 
Desde el Consejo de la Nación Charrúa volvemos a manifestarnos en solidaridad con la Nación Mapuche. Un nuevo hecho luctuoso nos trae a la calle nuevamente. El vil asesinato del joven weychafe Rafael Nahuel en el operativo policial de desalojo del Lof Lafken Winkul Mapu, a 35 kilómetros de Bariloche. Este crimen de Estado se enmarca en la escalada de violencia policial y racista que se viene dando desde el 30 de agosto de 2016, cuando el Ministerio de Seguridad realizó el informe “Revalorización de la Ley: problemática en territorio mapuche”, desarrollando una política de Estado basada en la criminalización y estigmatización de la lucha indígena. También nos plegamos a la 1ª Marcha Transfronteriza por el Pueblo Mapuche convocada por la Marcha de Mujeres Originarias por el Buen Vivir.
 
Nos preocupa que los casos de los asesinatos de Rafael Nahuel y Satiago Maldonado queden en total impunidad, generando así precedentes para futuros asesinatos y desapariciones. Al mismo tiempo nos preocupa la situación de vulneración y faltas de garantías del Pu Lof en Resistencia de Cushamen así como otras comunidades indígenas de la Argentina. 
 
La lucha por la recuperación territorial es legítima, digna y en consonancia con la legislación internacional sobre derechos de los pueblos indígenas. Exigimos que se respete el derecho internacional de los pueblos indígenas, así como la liberación inmediata del Longko (cacique) del Pu Lof en Resistencia de Cushamen, Facundo Jones Huala, injustamente procesado.
 
Esta ola represiva está en consonancia con el auge de ideologías racistas y de grupos de extrema derecha herederos del General Roca y de los nazis refugiados en la Patagonia. 
 
Al mismo tiempo nos preocupa que el principal candidato a la Presidencia de Chile, Sebastián Piñera, diga que la solución a los conflictos en la región de la Araucanía sea más mano dura. La solución es el diálogo y la concreción de los derechos reconocidos internacionalmente, no la política punitiva. Chile se merece un diálogo político serio sobre el tema mapuche.
 
Debemos recordar que este auge del racismo y la criminalización se deben a las Cumbres de la OMC (Organización Mundial del Comercio) y del G20 (Grupo de los 20 países más poderosos) que se estarán desarrollando en diciembre del 2017 y marzo del 2018 en la Argentina. Estos cónclaves internacionales diseñan las políticas económicas y sociales de los países sin respetar y consultar a los pueblos. Estas cumbres representan a los poderes de las Grandes Corporaciones Multinacionales y en nada se preocupan por la soberanía de los pueblos.
 
Aquí en Uruguay, afrontamos la amenaza de una tercera planta de celulosa y la consecuente expansión de la industria forestal. Degradando nuestras tierras y aguas, así como expulsando a la gente del campo. También se ha privatizado el agua de riego agropecuario, desconociendo el mandato popular del plebiscito del 2004, gnerando concentración de riquezas, afectando ambientalmente a los recursos hídricos y abriendo las puertas a las multinacionales. Al mismo tiempo hay sectores empresariales y políticos que quieren impulsar una reforma laboral como las que hay en Brasil y Francia y que ahora se discute en Argentina, con un objetivo claro de precarización de los trabajadores. Todos estos son ejemplos de cómo la agenda de la OMC cercena los derechos de nuestros pueblos y abre las puertas a las empresas trasnacionales. 
 
Por estas razones, reafirmamos la necesidad del reconocimiento de los derechos internacionales de la Nación Charrúa en el Uruguay. Hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales y sindicales a que apoyen los reclamos de las organizaciones charrúas, de las mapuches y de los pueblos originarios en general. Nuestros territorios, cuerpos, derechos, saberes y sentires están en la primera linea de fuego frente a la expansión neocolonial. Solo con un movimiento social fuerte y solidario podremos combatir al racismo y al saqueo territorial.
 
También extendemos nuestro abrazo solidario a las comunidades guaraníes de Paraguay que están sufriendo la destrucción de sus comunidades para la expansión sojera. Al FNLS (Frente Nacional de Lucha por el Socialismo) de México, cuyas comunidades han sufrido varios ataques por grupos paramilitares. Y al pueblo palestino quien actualmente se encuentra resistiendo una nueva ofensiva colonialista por parte de Israel y Estados Unidos.
 
¡Justicia por Rafael Nahuel!!!
 
¡Justicia por Santiago Maldonado!!!
 
¡Libertad a Facundo Jones Huala y a todos los Presos Políticos Indígenas del Continente!!!
 
¡Reconocimiento a la Nación Charrúa!!!!
 
¡Fuera OMC y Multinacionales de nuestros Territorios!!!
 
¡Basquadé Inchala!!! ¡Basquadé Udimar!!! ¡Marichiwew!!!!