Stonewall, la valentía travesti y la noche en que la diversidad se hizo bandera

Paula Giménez (filo.news)
Todos los 28 de junio desde 1969 se conmemora y celebra el Día Internacional del Orgullo LGBTQI. ¿Pero qué sabemos de esa fecha? ¿Qué pasó? ¿Por qué en nuestro país el Día del Orgullo se festeja en noviembre? Filo.News habló con el escritor Alejando Modarelli quien relató en primera persona el comienzo de esta lucha.

Todos los 28 de junio desde 1969 se conmemora y celebra el Día Internacional del Orgullo LGBTQI luego de que las fuerzas policiales irrumpieran en el boliche Stonewall (Nueva York, Estados Unidos) y la resistencia gay marcara un antes y un después en la historia de este colectivo.

Si bien ahora tampoco lo es, hace cincuenta años ser gay, lesbiana, travesti o trans en Nueva York no era nada fácil y la policía, como sucede hoy en nuestro país con las personas trans, discriminaba, violentaba y se aprovechaba de esa situación de marginalidad originada por un Estado que perseguía y castigaba al colectivo.

El lugar en donde sucedió la primera rebelión masiva multicolor fue Stonewall, pero no era el único sitio en el que las fuerzas policiales realizaban redadas en las cuales incautaban alcohol y se llevaban (si no recibían coimas para evitarlo) a personas presas por su orientación sexual o por estar vestidos y vestidas con ropa del sexo opuesto.

Esa madrugada algo se gestó y quienes estaban adentro del boliche y después afuera se agruparon y protestaron por estas injusticias y violencias ya con hartazgo. El desenlace de la historia está bien representado en varias películas sobre lo ocurrido esa noche, pero lo que se produjo luego de esa rebelión perdura hoy en la historia de los derechos civiles de la comunidad LGBTQI.

Para entender un poco qué significa esta fecha y por qué es bisagra, Filo.News habló con el escritor, periodista, colaborador del suplemento Soy de Página 12 y miembro de la organización Gays por los derechos civiles (Gays DC) durante la década de 1990, Alejando Modarelli.

Putos y lesbianas, unides y organizades
"Los disturbios de Stonewall consistieron en una serie de manifestaciones espontáneas en protesta contra una redada policial que tuvo lugar en la madrugada del 28 de junio de 1969. Fue la primera vez que, ante una razzia policial en la ciudad de Nueva York, hubo una masiva manifestación espontánea. Las razzias eran habituales ya que la Policía estaba acostumbraba a entrar a ese bar como en otros tantos bares para juntar coimas y llevarse personas presas", explica Modarelli.

Si bien todas las disidencias y personas con una orientación sexual distinta a la heterosexual la pasaban mal, las personas trans eran (y continúan siendo) las más marginadas, así que no resulta sorpresivo que hayan sido quienes se pusieron al frente de esta revolución que luego cambió la historia. "Esa noche fueron las travestis las que iniciaron la revuelta. La Policía se vio de pronto también rodeada de estudiantes y otros grupos sociales que se habían unido a la resistencia. Hasta ese momento aún no había un colectivo LGBTQI fortalecido ni que organizara de manera general a nuestra comunidad, así que la espontaneidad de esa noche fue un gran triunfo. Se dice que a partir de esa fecha la palabra ´gay´  fue tomada como bandera", cuenta el especialista y militante.

"Esa noche nace la concepción, la idea de un movimiento, de una comunidad que reune y reclama por la libertad de expresión de nuestros cuerpos, deseos y gustos. La liberación homosexual era la última etapa de todo un proceso que había irrumpido junto con el Movimiento Californiano con los feminismos y por último, con la expansión del colectivo LGBTI. Lo interesante es remarcar que esta lucha tuvo como cara, principio y líderes de la resistencia a las personas trans", resalta Modarelli.

Esta fecha tiene importancia y se festeja alrededor del planeta cada 28 de junio pero en nuestro país la Marcha del Orgullo sucede el primer fin de semana del mes de noviembre. ¿Por qué? "Por un lado porque en esa fecha se creó el primer grupo gay en Argentina, pero también y principalmente, porque en junio acá hace mucho mucho frío y en 1992, cuando comenzamos a marchar, había mucha gente que convivía con VIH SIDA y el frío extremo producía consecuencias en el cuerpo, bajaba las defensas. Mucha gente contraía neumonías y era un momento muy tremendo porque había nos preguntábamos si el año que viene nos íbamos a poder volver a encontrar. De hecho, Carlos Jauregui (militante e ícono de la lucha por los derechos civiles gays en Argentina) hizo su última marcha con mucha dificultad. Fue en junio de 1996 y Carlos murió en agosto", cuenta con nostalgia el periodista.
Así es. El frío, los 90 y el SIDA eran una muy mala combinación y después las sucesivas reuniones para coordinar las marchas determinaron que ese día icónico sea durante un clima mucho más benévolo para todes.

El comienzo

Alejandro Modarelli es, además de escritor y periodista especializado en diversidad, uno de los primeros gays en marchar y luchar junto a Carlos Jauregui y muchos otros por los derechos de este colectivo. "En junio de 1992, coordinamos la primera Marcha del Orgullo. En 1991, hubo un reconocimiento legal por parte del gobierno de Menem y se le concedió la personería jurídica a la comunidad homosexual argentina. Con algunos colegas habíamos fundado la asociación llamaba ´Gays por los Derechos Civiles´ y ahí empezamos a reunirnos con lesbianas y con las personas trans, que habían comenzado a visibilizarse. No fue muy fácil, hubo mucha resistencia a incorporarlas porque todavía ni siquiera teníamos una visión muy política de la importancia que tiene hoy el colectivo trans. Carlos Jaureguí fue el primero en decir ´Ustedes tienen que tener un espacio propio´ y a partir de ahí lo hicieron", explica Alejandro.

La primera marcha no fue así de festiva y lejos estuvo de ser multitudinaria. "Éramos entre cincuenta y cien personas", recuerda el periodista: "Nos juntamos en la sede de nuestra organización y fuimos caminando por la calle Paraná. Recuerdo que la Avenida de Mayo estaba cortada y nos sorprendió. Marchamos cantando ´Respeto, respeto, respeto que caminan, los gays y las lesbianas por las calles de Argentina´. Fue muy emocionante", recuerda.

A medida que avanzaron por la avenida que conecta la Casa de Gobierno con el Congreso Nacional, la sorpresa era mayor porque además del corte se encontraron con cámaras de televisión en la Plaza de Mayo. "Cuando llegamos a la plaza, vimos una serie de fogonazos y que estaban las cámaras. Nos parecía increíble la repercusión. Estábamos chochos, hasta que de pronto advertimos que toda esa movida era porque se instalaba por primera vez lo que sería durante años la famosa carpa blanca de los maestros. Cuando vieron aparecer a un grupo de locas y travestis, las cámaras giraron hacia nosotres y fuimos noticia. Sin querer le robamos cámara a los pobres maestros que estaban peleando por derechos tan importantes como los nuestros", agrega el escritor.

Orgullo, libertad, pan y traVajo

La activista Diana Sacayán fue asesinada el 11 de octubre del 2015. Desde el 2016 hasta ahora, cada 28 de junio se realiza la marcha en contra de los transfemicidios y travesticidios. El aumento y la invisibilización de estos crímenes de odio son la expresión más cruel de una sociedad machista que agrede a estas identidades históricamente marginadas y que tienen, como resultado de un Estado ausente y asesino, una expectativa de vida de 35 años.

No es casualidad que quienes hayan dado un paso al frente aquella madrugada en Nueva York hayan sido las travestis y las personas trans. Ni tampoco que esta marcha se realice en el Día Internacional del Orgullo. "Además de visibilizar los crímenes, también es una manera de recordar a aquellas primeras resistencias y a aquella rebelión contra las fuerzas represivas de Stomweell", sostiene Alejandro.

Cada 96 horas muere una persona trans por ser trans en nuestro país. Si bien la marcha es traccionada por el pedido urgente de políticas de estado que protejan a la comunidad, también se reclama que se cumpla la Ley de Cupo Diana Sacayán a nivel nacional. Dicha norma obliga al Estado a contratar al menos a un 1% de personas trans. 

"Después del crimen de Diana Sacayán, que fue un caso que trascendió las fronteras de Argentina, por primera vez se hablo de transfemicidio. Por primera vez a la figura de homicidio se le sumó el agravante del crimen de odio por la orientación sexual. Desde ese momento y ante la enorme repercusión en los medios de comunicación, se visibilizan estos crímenes de odio", sostiene Modarelli.

"Que esta marcha suceda en esta fecha es una forma de conmemorar aquel 1969 pero a la vez darle una impronta que tiene que ver justamente con el aumento de estos crímenes. También sirve para darle cada vez más importancia y presencia a las personas trans. La mayor parte de las trans siguen teniendo que sobrevivir y trabajar en condiciones muchas veces dramáticas. Son las más desfavorecidas y vulneradas y por eso hay que apoyar y acompañar esa lucha y esa marcha", finaliza. 

Tomado de Filo.news