Un día histórico y una noche de zozobra. Crónica de una organización vecinal en La Paz

Chaskiclandestina* / Foto: Archivo Suzanne Andes
Por la tarde de ayer, 10 de noviembre, las calles paceñas del centro de la ciudad estaban llenas, luego de la renuncia de Morales, y luego de 21 días de paros protagonizados en la zona sur de La Paz, a la cual se plegaron otras zonas. Compartimos breve crónica de lo que sucedió anoche en las ciudades de El Alto y La Paz.

A modo de crónica, queremos compartir lo que vimos, y no lo que no hemos visto, algo obvio pero que a estas alturas de las circunstancias, puede salvarnos de difundir fake news en medio de una noche de tanta zozobra en las ciudades de El Alto y La Paz.


La situación de los bloqueos de vecinos de la zona sur en La Paz, frente a los visos de fraude en las elecciones presidenciales del 20 de octubre, parecía, hasta el viernes 7 de noviembre, apagarse por cansancio. De manera inopinada, fue definida por el motín policial que comenzó en la ciudad de Cochabamba ese viernes por la tarde, motín que se extendió a otros departamentos, y por el hecho de que el alto mando militar en el último día haya quitado su apoyo al gobierno de Morales, en una suerte de alianza inédita. Este fue el día, histórico porque para muchxs quedó clarísima la ola de división y profundización del racismo y de las relaciones que son tan profundamente coloniales que están estallando por todos lados.


Por la tarde de ayer, 10 de noviembre, las calles paceñas del centro de la ciudad estaban llenas, luego de la renuncia de Morales, y luego de 21 días de paros protagonizados en la zona sur de La Paz, a la cual se plegaron otras zonas. El centro de la ciudad estaba medio repleto de la gente de la UMSA y la Universidad Católica, vecinxs sobre todo de la Zona Sur, carros particulares que arribaban también desde la zona sur, desfilaron por todo El Prado de La Paz, seguidos de carros de la policía, donde la gente festejaba la renuncia, en uno de ellos iba el conocido dirigente cívico cruceño Luis Camacho (el “facho Camacho”, anoto).


Festejos, tristeza y saqueos


Sin embargo, en calles de barrios de las laderas y en la ciudad de El Alto, las actividades eran normales, como en los anteriores días, aunque había desconcierto frente a lo incierto de este momento. En El Prado, mientras unxs festejaban, algunas vendedoras, mujeres de pollera, derramaban lágrimas que parecían más de tristeza, lágrimas que también nos salieron incontenibles al saber de la quema de la wiphala que perpetraron las gentes que salieron a su festejo, lo vimos con mucho dolor por los símbolos que mal utilizó el partido que se desmoronaba a la vista de todxs. Otra señora que vendía sus refresquitos de durazno decía: “¡¿Por qué no ha aceptado el Evo la segunda vuelta?!”. Sin embargo, más tarde, la gente comenzó a dispersarse por rumores de grupos que vendrían a atacar la concentración. Este fue el día, histórico porque entre una gran incredulidad, se veía caer un gobierno que había entrado con toda la popularidad que jamás ha soñado cualquier presidente.
Ya en la tarde se supo de los saqueos de la populosa zona 16 de Julio, en El Alto, al caer la noche, se supo del saqueo de El Ceibo muy conocido edificio de productores de chocolate en plena Ceja de El Alto, y que pertenece a cooperativas de productores de cacao, perpetrada por grupos que son del MAS, también se reportó de la quema, ya verificada por el munipio paceño, de una flota de Buses Puma Katari, el servicio municipal de transporte, en La Paz y la quema de casas de líderes opositores al que era partido de gobierno.


Ante los ataques, autodefensa vecinal


Ya cerca de las once de la noche, se oyó gente bajando por nuestra calle, con palos gritando, se supo que eran luego de que pasó este grupo amenazante, la gente entre asustada y decidida, salió a armar fogatas en todas las esquinas como autodefensa por si pasaba otro. La respuesta vecinal fue inmediata, y muy fuerte en varias zonas de la ciudad, cada esquina está con vigilia, porque no sabemos bien quiénes son los que atacan, de dónde son, donde se dirigen y a qué plan obedecen, a pesar que por las redes, las noticias y reportes vecinales de toda la ciudad corrían como reguero: “avanzan por este barrio (foto cuando se puede)”, “en mi barrio también”, “y por el mío”, “estamos saliendo para defendernos”, “estamos en vigilia en mi barrio también”. El miedo aumentó cuando se recibieron reportes de muchas zonas por el recorte del servicio de agua potable. La pregunta que flotaba era ¿por qué estos grupos atacan en El Alto y bajan a las laderas?


Los medios televisivos y varios de radio dejaron de transmitir por amenazas o por la situación de inseguridad que se vivía. Para hacer frente al frio y al miedo, todxs lxs vecinxs quedamos movilizadxs, esperando con palos o con cacerolas, algún posible paso de los grupos que estarían bajando o subiendo, y que han provocado terror entre los varios barrios de la ciudad. Entre las decenas de especulaciones y hechos que fueron confirmados con veracidad, la certeza que tenemos es que hay vigilia vecinal y que nos defenderemos de lo que pueda venir ante la amenaza de estos grupos que están atacando zona por zona.


Hay llamamientos a la calma, pero cuando se oyen a lo lejos o cerca los cohetillos no es muy fácil sostenerla, a estar hora de la madrugada -son casi las tres de la mañana-  y quedan en la retina la imagen de la wiphala ardiendo y la fogata vecinal de alerta.


No queremos tener más miedo


Hay cosas que tengo claras. No queremos tener más miedo en nuestras zonas como el de esta noche-madrugada por supuesto, ¿pero acaso la única solución son policías en las calles y un linchamiento social total contra la gente que se cree está haciendo estos actos de saqueo y etc.? ¿Cómo queda nuestra organización vecinal frente a estos saqueos que, por cierto, continúan? Esta noche ya no hay nadie transmitiendo noticias nada a esta hora, así que nos atenemos a la organización vecinal que continúa.


Del mismo modo que no queremos policías, tampoco queremos milicos en las calles ni el gobierno (de lo cual hubo muchos rumores hasta ahora no confirmados); o lo que proponía el Facho Camacho de un “gobierno civil, militar policial”; yo NO olvido, no olvidamos lxs vecinos, somos zonas que también hemos resistido a todas las dictaduras militares; acá no queremos la maldita ola fascista que revive una ola colonial contra nuestras formas de organización, como atroz advertencia racista que hizo arder nuestra wiphalas, NUESTROS SÍMBOLOS, que no son trapos como dice mucha gente y que no pertenecen a ningún estado, ni a ningún gobierno.


Yo rechazo cualquier salida de militarización venga de donde vengan los pactos oscuros de lxs poderoxs y ex-poderosxs. Esta noche ya no hay nadie transmitiendo noticias nada a esta hora, así que nos atenemos a la organización vecinal que continúa.


#LaSoluciónVendráDeLaGente


¡No mas fachos, racismo, grupos de choque-saqueo, y miedo carajo!

 

* Publicado en www.chaskiclandestina.org